Nuestros protagonistas son 2 chicos, amigos desde su época de estudiantes. Nunca perdieron el contacto y de vez en cuando quedaban para cenar y contarse sus cosas. Menos mal, si no KADABRA no existiría ¡vaya susto!  

La vida había destinado diferentes profesiones a los dos amigos, pero el espíritu curioso de su época de estudiantes ¡continuaba intacto!

 

Y en este punto volvemos a la famosa llamada de aquel otoño. A partir de ese ¡¿Qué tal tío?! se desencadenó una conversación que a su vez desencadenó una idea que a su vez desencadenó un largo proceso de estudio del mundo de la cerveza artesana que a su vez desencadenó infinidad de viajes (toda esta cadena cargada siempre de mucha ilusión).

 

Constancia, investigación, ganas, aprendizajes. El proyecto caminaba y a él se iban sumando personas que, contagiadas por estos amigos, han formado un equipo entregado a esta realidad que inspira ¡y revoluciona! Este largo tiempo de gestación ha permitido hacer las cosas bien, diseñando minuciosamente el proyecto a todos los niveles para proponer algo nuevo, alejado de patrones establecidos.

 

Te proponemos ser parte de esta historia, que no te conformes. Te invitamos a sentir lo que nosotros: después de esa llamada de aquel otoño, hoy somos más libres, más felices ¿Te unes?